Un paseo no muy productivo

15/04/2010 – 11:34 am -

globeVersículo clave: “y al que sabe hacer lo bueno, y no lo hace, le es pecado” Santiago 4:17

Cita Bíblica: 2 Samuel 11:1,2

Propósito: Aprender a redimir el tiempo, para que todo lo que se haga, sea productivo y satisfactorio.

En una ciudad grande y hermosa de América Latina vive Mario. Un día regresa a su casa y en su mano derecha lleva su hoja de calificaciones. Su papá le pregunta cómo había salido en sus notas de primer año de carrera. Mario solo extiende su mano y sin decir nada entrega las notas a su papá. La expresión en el rostro de su papá lo dijo todo: Mario perdió cinco materias. Entonces su papá le pregunta -¿Qué pasa hijo? ¿Por qué no estudiaste? A lo que Mario muy de mala gana contesta –Porque no tenía ganas. Y cuando su papá insiste diciéndole que por qué no tenía ganas, Mario responde –Porque no. Mario entra a su cuarto, cierra la puerta con un golpe y duerme toda la tarde. Se levanta a cenar, mira televisión por tres horas y a eso de las 11:00 p.m piensa ir a dormir. Sin embargo, en el canal de deportes, están transmitiendo el reprise de las noticias deportivas. Por una hora más mira televisión hasta que al fin se queda completamente dormido.

Los jóvenes tienen una vida por delante. Llena de retos y de metas que alcanzar. Se necesitará de un gran esfuerzo para alcanzar lo deseado (una carrera universitaria, una familia hermosa, una casa propia, etc.). Pero todo esto solo quedará en el deseo de alcanzarlo si no se aprovecha bien el tiempo.

En cierta primavera…

“En el tiempo que salen los reyes a la guerra” quiere decir el tiempo de primavera. Las condiciones eran aptas para combatir y defender el reinado. Pero David estaba entrando en una nueva etapa de su reinado. Ahora se trataba de consolidar el reino, y esto exigía que él no se ocupara solamente de combatir, sino de cumplir con sus funciones de gobernante. Por ello dice la Biblia que David envió “a Joab, y con él a sus siervos y a todo Israel” quienes destruyeron a los amonitas y sitiaron a Rabá. El versículo 1 termina diciendo “… pero David se quedó en Jerusalén”.

¿Qué se quedó haciendo el rey David?

Transcurridos algunos días de batalla, David se levantó de su cama. Era ya de tarde y su siesta había terminado. Después paseaba por la terraza de la casa real. De seguro una buena panorámica de la ciudad de Jerusalén se miraba desde aquel punto. Pero desde ese punto, empezó la tentación. Vio que una mujer muy hermosa se bañaba.

¿Era malo entonces que David descansara un poco?

Claro que no, como rey, David tenía que resolver problemas de sus ciudadanos o hacer algunas diligencias. Era un hombre muy trabajador y por ende necesitaba también de un pequeño descanso. Es más, estudios recientes recomiendan que las personas que hacen la siesta por la tarde (en el lapso de 2, 3 ó 4 de la tarde), tienen mejor rendimiento en sus labores diarias. Así que, bien le hacía descansar al rey David.

La Biblia dice que David “paseaba” por la terraza de su casa. Tal vez pensaba, miraba el atardecer o simplemente tomaba el aire puro de ese entonces. Al final, ese paseo inició lo que ya conocemos: su adulterio con Betsabé.

Esto nos enseña dos cosas: 1. que aún en aquellos momentos que descansamos o paseamos, el diablo trabaja para hacernos caer en la tentación. 2. Nos enseña a redimir el tiempo y a mantenernos ocupados en algo productivo. Es bueno descansar, pero también ser prudentes en hacerlo. Además, al joven se le conoce por su energía y voluntad, será bueno entonces ocupar esa energía en ayudar en casa y en la iglesia.

Recomendaciones para redimir el tiempo

  • Lo recomendable es dormir de 7 a 9 horas durante la noche. Algunos duermen menos, otros más de 10 horas. Pero aún cuando se duerme más de lo debido, el cuerpo se acomoda a ese descanso prolongado y durante el día se está bostezando y se sentirá el día un poco aburrido. Así que es recomendable dormir las horas debidas, ni pocas ni muchas.

  • Muchos son presa fácil para el diablo porque no organizan bien su tiempo. Cuando nos sentamos frente al televisor para ver “qué hay de bueno” se pasará unos cuantos minutos eligiendo el canal para que hasta el fin se encuentre algo interesante. Esos minutos se pueden transformar en horas sin ningún tipo de provecho. Es bueno entonces que si se quiere ver televisión, sea a una hora prudente y un programa específico que te deje algo importante para tu vida. Los partidos de fútbol, las novelas y las películas tardan horas y casi nunca dejan alguna enseñanza.

  • Una buena idea es ocupar el tiempo aprendiendo algo nuevo. Aprender un idioma extranjero o aprender a ejecutar algún instrumento te ayudarán a mantener tu mente ocupada en algo productivo y que te servirá por el resto de tu vida.

  • Una buena manera para que el día te alcance y puedas realizar muchas cosas es hacer un horario semanal. Coloca lo que quieres y a qué horas lo harás. Eso te servirá de guía aunque algunas veces no lo cumplirás al pié de la letra. Sin embargo tienes una idea de lo que quieres hacer durante el día.

  • Cuando te sientas físicamente cansado, puedes orar a Dios para que te de nuevas fuerzas. Él da fuerzas como las de un búfalo. Si luchas con la pereza, dile al Señor que quieres ser alguien más productivo y con más deseos de hacer las cosas, y hacerlas bien.

Contraste entre diligencia y pereza según el libro de Proverbios.

El diligente

El perezoso

Referencias

Enriquece

Empobrece

Proverbios 10:4

Recoge temprano la cosecha

Duerme en tiempos de siega

10:5

Se saciará de pan

Sigue a los vagabundos

12:11

Señoreará

Será dependiente

12:24

La diligencia es su tesoro

Desprecia sus recursos

12:27

Prospera

Desea y nada alcanza

13:4

Produce fruto

Empobrece

14:23

Abre sus ojos y se sacia

Duerme y se empobrece

20:13

Piensa con cuidado

Piensa locuras

21:5

Da y no detiene su mano

Desea cosas pero se niega a trabajar por ellas

21:25,26

Cosecha en abundancia porque trabaja duro

Tiene pobreza debido a su pereza

28:19

Proverbios aclara muy bien que la diligencia (estar dispuesto a trabajar arduamente y a hacer nuestro mejor esfuerzo en cualquier tarea) es parte vital de una vida sabia. Trabajamos duro no para enriquecernos, ni para ser famosos ni admirados (aun cuando estos sean productos derivados), sino para servir a Dios entregándole lo mejor nuestro durante la vida.


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